
Este evento religioso que varios sectores del Ecuador lo practican, implica una serie de signos presentes en las tradicionales Misas de Niño Dios por el sector del Valle de Los Chillo. Nos vamos ha referir a algunas de ellas y usaremos como escenario la parroquia de
En la practica se fusionan varios personajes a los que intentaremos describirlos; su significado, su mensaje, etc. Tomando en cuenta su trama denotativa y connotativa y aclarando desde luego que todo ello está ligado a nuestra percepción, y nuestro contexto. Nosotros lo interpretamos de esta forma; asimilando denotativamente y connotándolo con nuestros recursos del conocimiento.
La variedad de colores, los disfraces, los cánticos, las flores, los voladores, los sahumeriantes, son algunos elementos que intentaremos narrar y reconstruir desde un orden cronológico las celebraciones que motivan a sus fieles. 
Los preparativos en la víspera de la celebración y muy ajetreada sobre todo para el prioste. Quien preparar enormes ollas de comida para brindar a sus invitados y a todos los grupos que vendrán a su fiesta. El menú típico es un caldo de gallina, unas papas con zarza de maní con lechuga y alguna carne que lo acompañe, y la chicha que es elaborada en tanques grandes.
Los voladores anuncian la fiesta, su función principal es advertir de su llegada, de su partida, de su desarrollo. Los priostes salen junto a su escolta que es un tanto influyente, los Sahumeriantes son escogidos por los priostes tomando en cuenta a personas que llevarán el incienso y este no debe apagarse. Ven a personas de mucha estima para ellos. Junto a ellos inician su visita a la casa de cada una de las cabezas de grupo para ir armando la composición humana que los acompañará a la iglesia, seguido de un recorrido por las calles y el parque central. Posteriormente toso llegaran a la casa de los priostes.

De seguido los voladores revientan cerca de la casa de las Cantoras, ellas han repasado sus cantos al niño Jesús desde hace una semana atrás, y su vestido incluye también un pañuelo grande que cuelga de la muñeca de la mano; dentro hay pétalos de flores que arrojan sobre los priostes y sobre la urna de la imagen del niño Jesús. Ellas también han de preparar su loa y llevaran una ofrenda para la iglesia que la entrega al sacerdote. Por lo general llevan frutas.
Los disfrazados por su parte están ya a la espera de que llegue el prioste a llevarlos, pero para ellos es necesario que ya se haya unido
Seguidamente se integran a la caravana los Payasos, cubiertos el rostro con caretas de ojos saltones y sonrisas marcadas, su traje multicolor, su mochila, su chorizo, y su acento humorístico encajan en la celebración. Sun ridículo baile al compás de la banda, y sus ocurrencias son el agrado de los adultos y de muchos niños, aunque algunos tiene cierta fobia por su mirada concentrada.
Los tres reyes Magos hacen también su paso por el escenario, ellos traen oro, incienso y mirra representados en otros elementos. Seguido de una loa, entregan su ofrenda al Sacerdote y al Niño Jesús directamente, este por ejemplo es una joya, una cadena que lo cuelga en su cuello.
La misa se celebra con una asistencia de gran cantidad de personas: parientes, amigos y vecinos. Todos juntos por el nombre de la religión. En la casa de los priostes se concentran todos, propios y extraños; en el sector rural la generosidad se evidencia con mayor escala en ciertos signos como la comida, las ofrendas, el licor (con la entrada de botellas) que brindan conocidos y extraños, es un motivo para conocerse; y aflorar sentimientos encontrados.
